Carlos de la Fuente: “50 años comprometido con actividades solidarias”
Carlos de la Fuente: “50 años comprometido con actividades solidarias” Carlos de la Fuente con un religioso
Nacido en Valladolid en los inmediatos años de la postguerra civil española, Carlos de la Fuente Soladana es padre de dos hijos, y viudo. Maestro nacional, trabajador en tiempos atrás en la empresa vallisoletana de FASA RENAULT en el departamento de transportes, siniestros y urgencias. Por su prolongada dedicación a las actividades de voluntariado, ha recibido el Premio Nacional de Voluntariado y el premio ASVAI (Asociación Vallisoletana de Ayuda a la Ancianidad y a la Infancia).



Ya jubilado, Carlos, ¿a qué actividades dedica tu tiempo y energías?

Mi dedicación diaria y a tiempo completo son labores de voluntariado. Mi colaboración y ayuda se centra en las organizaciones religiosas, y el ámbito de ayuda está localizado principalmente en España, Perú, Chile, Bolivia, Marruecos, Sáhara, Ghana, Senegal, Sierra Leona, Angola y Mozambique. Los productos aportados con esta ayuda, en su gran mayoría, son alimenticios, ropa y menaje.

soy totalmente independiente y no percibo ni recojo ninguna cantidad de dinero.No soy miembro ni represento a ninguna ONG; soy totalmente independiente y no percibo ni recojo ninguna cantidad de dinero. Gracias a la solidaridad de empresas y amigos que colaboran con sus productos y servicios, se puede dar cobertura, en la medida de lo posible a las necesidades que se nos van planteando.


¿Qué valores positivos aprecia en la sociedad actual y qué contravalores?

En el campo en que me muevo yo, siempre que hay transparencia y rigor en el desarrollo de la labor que se desempeña, hay una respuesta muy favorable por parte de la sociedad, que muestra grandes dosis de solidaridad ante los problemas y necesidades que se plantean.

Como antítesis, no es menos cierto que aunque se manifieste transparencia en el trabajo solidario, hay personas que muestran reticencias a ayudar y dan la espalda obviando las dificultades que muchos colectivos están pasando, tanto en España como en el resto del mundo.


¿Ve a los jóvenes involucrados o comprometidos en obras de acción social a favor de los necesitados?

En el entorno donde desarrollo mi actividad de voluntariado, todas las organizaciones manifiestan interés para ayudar a proyectos y necesidades que les trasladan. En las Congregaciones religiosas que, además, cuentan con colegios se está realizando una labor importante, creando un ambiente solidario entre sus alumnos, con multitud de actos y actividades.

 encuentro solidaridad por parte de la sociedad ante causas concretasEn líneas generales, encuentro solidaridad por parte de la sociedad ante causas concretas, principalmente desastres naturales en forma de donaciones, siendo más escasa la implicación en la gestión de dichas ayudas.


¿Qué le anima a asumir tantas actividades a favor de las misiones u otras causas nobles?

Después de 50 años comprometido con actividades solidarias, casi siempre con organizaciones religiosas en España, y ampliando posteriormente la acción a varios países de África, Sudamérica y Asia, he podido, en algunos casos, conocer personalmente la labor que se desarrolla y la gran gestión que realiza la Iglesia con los escasos recursos de que dispone. Esta circunstancia hace que aumenten las ganas y mi implicación para seguir colaborando, recibiendo tantas satisfacciones que hacen imposible no continuar hasta que Dios quiera.


¿En su ritmo de vida la fe cristiana supone algo?

me siento arraigado en la fe y creencias de la vida cristiana.Al moverme entre comunidades religiosas y conocer de primera mano la labor ingente que éstas realizan, indudablemente, con todas mis miserias de hombre, me siento arraigado en la fe y creencias de la vida cristiana.


¿Se ha visto en alguna ocasión obligado a remar contracorriente en el ambiente en que usted se mueve –amigos, familiares…–?

Al no formar una ONG al uso, sino que soy yo solo quien capta, gestiona y, excepcionalmente, haga alguna aportación económica, hace que no esté condicionado y me permite realizar mi voluntariado sin ninguna interferencia.

Al ser las necesidades muy variadas, son muchos los amigos que muestran su generosidad, se implican y me animan a seguir ayudando. Mi familia -hijos y nietos- siempre está pendiente y colabora cuando es necesario en las entregas de productos, el mantenimiento del blog, la gestión de correos o el transporte de algunas mercancías en particular.


¿Qué valoración hace de la Iglesia jerárquica? ¿Cómo se ve a la Iglesia en su ambiente?

Mis relaciones con las comunidades religiosas son independientes, convento a convento, para atender a sus necesidades sin más disquisiciones.
No tengo la información necesaria para dar mi opinión sobre la Iglesia jerárquica. Mis relaciones con las comunidades religiosas son independientes, convento a convento, para atender a sus necesidades sin más disquisiciones.

En los envíos para América y África sí que observo que algunas organizaciones son reacias a manifestar agradecimiento a empresas que efectúan importantes donaciones. Aunque en líneas generales, por el contacto que yo tengo, la Iglesia manifiesta un gran compromiso con los más necesitados.

Algunas anécdotas o episodios que le hayan marcado especialmente en su vida.

Siempre que la ocasión lo requiere hago alusión a varias anécdotas que creo merecen la difusión porque he sido sujeto activo de las mismas.

Sobre el año 1965, un sábado por la tarde, me presento en la residencia de ancianos de Valladolid, gestionada por las Hermanitas de los Pobres, para hacer una donación de mermelada Helios.

Me atiende la madre superiora y hago alusión al producto que llevo, y recibo como contestación que “llegó la divina providencia”. Le contesto que no soy merecedor de ese calificativo. Me explica que el servicio de comedor había solicitado la compra de mermelada para atender los desayunos de los ancianos acogidos y que ella les dijo que apenas quedaban provisiones para un par de días. La madre superiora me invitó a contemplar un altar donde tenían un bote de mermelada a la vera de San José, al cuál confían todas sus necesidades con resultados excepcionales.

En 1985 me solicita la misma comunidad de las Hermanitas de los Pobres ayuda para que Renault les done una furgoneta. Dando traslado de dicha necesidad a la dirección de la empresa, nos indican que es decisión del Consejo de Administración y que no hay un tiempo determinado para aceptar o denegar la donación.

La confianza en San José sigue in crescendoLa comunidad religiosa me pidió un catálogo de la furgoneta para ponerlo a la vera de San José. ¿Cuál sería nuestra sorpresa cuando la dirección de comunicación de Renault confirmó la donación del vehículo en tiempo récord?

La confianza en San José sigue in crescendo.


Si usted tuviera delante una centena de jóvenes o no tan jóvenes, ¿qué mensaje les trasladaría? ¿Y a los padres con niños pequeños?

Los jóvenes podéis dedicar un tiempo dentro de cualquier ONGLos jóvenes podéis dedicar un tiempo dentro de cualquier ONG. Existen organizaciones con actividades afines a cualquier gusto y veréis que es una experiencia enormemente enriquecedora y se reciben muchas satisfacciones.

Los mayores pueden seguir activos ayudando a los demás en la medida de sus posibilidades. Me permito reflejar un texto que leo a diario: cuando no pueda correr, trote; cuando no pueda trotar, camine; cuando no pueda caminar, coja un bastón; pero nunca se pare.


Una palabra para los visitantes (que son cientos a diario) de la página www.agustinosrecoletos.org / www.entrayveras.org.

Quiero despedirme con un mensaje que siempre transmito cuando la ocasión así lo requiere: hagan algo por alguien, si no les gusta o apetece, déjenlo; nadie está obligado a hacer nada por nadie, pero no saben lo que se pierden; y piensen que el último pijama no tiene bolso.




¿Y tú que opinas?