Oh Sabiduría
17-12-2016 En 30 segundos
Oh Sabiduría, que brotaste de los labios del Altísimo, abarcando del uno al otro confín y ordenándolo todo con firmeza y suavidad, ¡ven y muéstranos el camino de la salvación!

El mundo tiene necesidad de vivir experiencias de salvación. De hecho, a menudo nos descubrimos ante nosotros mismos atravesando situaciones personales que, aunque no las quisiéramos, hablan mucho de nosotros; éstas nos recuerdan que algo no va del todo bien dentro de nosotros. Así, descubrimos que no somos tan libres como quisiéramos, que vendemos fácilmente nuestras convicciones más profundas por un poco de aprobación, que nos adueñamos de ideas que no son nuestras y las ofrecemos como si fueran propias, que buscamos demasiado nuestro éxito incluso dañando a personas que queremos, que encontramos rivales por todos lados, que topamos con reacciones propias que nos roban la paz y ponen en evidencia de que no somos tan buenos como pretendemos aparentar.

Por eso, le pedimos a la Palabra de la Vida, Sabiduría de Dios presente en el mundo, que llegue hasta estas situaciones nuestras que claman ser salvadas, y sane nuestro corazón enfermo.

Somos conscientes que no está en nuestras manos cambiar estas cosas, pues si hubiera sido posible, lo habríamos hecho desde hace ya tiempo. Es posible que lo hayamos intentado varias veces, pero seguramente hemos fracasado, hasta que optamos por el camino fácil o de auto-justificarnos o culpar a los otros. Por eso, oh Sabiduría, ven con firmeza a nuestra vida para que no nos excusemos diciendo mañana, mañana… Y haz que abramos el corazón ante tu presencia para experimentar la suavidad de tu amor misericordioso que nos pone a salvo del pecado, del mal y de encerrarnos en nuestro propio interés.


Fabián Martín, agustino recoleto
Monteagudo (Navarra, España).




¿Y tú que opinas?