¡Oh Adonai!
18-12-2014 En 30 segundos
«iOh Adonai, Pastor de la casa de Israel, que te apareciste a Moisés en la zarza ardiente y en el Sinaí le diste tu ley, ven a librarnos con el poder de tu brazo!».
El título «Adonai» desgrana, nada más pronunciarlo, ecos sonoros de majestad y delicadas cadencias de afecto: un plural de intensidad, quizás, con un posesivo de primera persona singular: iMi Señor, mi gran Señor! Un «mi» entrañable y un Señor absoluto que hacen un mi poderoso y un Señor cordial. «Adonai» es Señor, y es grande. y es mi Señor, Señor mío. Ese «mi», al comienzo, debe sonar enfático, con fuerza y decisión.

La zarza del Horeb, que en voz de fuego
del Dios grandioso a Moisés hablara,
se muestra imagen fiel de tu misterio:
de ser calor, espíritu y palabra.

Voz eres celestial que a todos llama
y Brazo redentor que al hombre eleva
y Fuego torrencial de viva llama
que al mundo entero en la unidad recrea.

Tu voz la nuestra sea, creadora,
y nuestra, la pasión que te devora.


José A. Ciordia, agustino recoleto.

Escucha el canto de la antífona.


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