Oración por la Vida Consagrada
29-11-2014 Oraciones
Mañana, 30 de noviembre, se tiene la apertura del «Año de la vida consagrada 2015», que se clausurará el 2 de febrero de 2016. Con este motivo Fabián Martín, agustino recoleto, ofrece la siguiente oración.

Oh, Espíritu de amor,
que engalanas a tu Iglesia
con diversos dones y carismas
para enriquecerla en el servicio de la caridad,
haz que los consagrados que pusiste en el mundo para ser luz y sal
no dejen de experimentar pasión por el Evangelio, pasión por la humanidad.

Oh, Espíritu de Dios
,
que de entre los bautizados
suscitas el seguimiento de Cristo
para multiplicar en el mundo la belleza de la fe,
haz que aquellos que hacen de esta aventura la norma principal de vida,
busquen lo único necesario: la orientación de su mirada a la fuente del Amor.

Oh, Espíritu del Señor resucitado,
que avivas el ardor por las cosas de Dios,
despierta en entre tus hijos la vocación de profetas
para anunciar al mundo que estás más vivo que nunca;
haz que quienes viven en ti y por ti con un corazón indiviso
conduzcan a los tristes, pobres y olvidados al gozo de la esperanza.

Oh, Espíritu de vida,
que haces nuevas todas las cosas,
atrae con suavidad la atención de los que eliges
para que respondan con prontitud a tu invitación,
y haz que no falten en tu Iglesia testigos creíbles de tu ternura
que esparzan la buena semilla de tu Palabra en el corazón de la tierra.


Oh, Espíritu de santidad,

que habitas en los dóciles de corazón
y los invitas a vivir la perfección de amor,
fecunda a los consagrados con gérmenes de virtud
de tal modo viviendo la pobreza, la obediencia y virginidad,
fulguren con atractivo en la sociedad y espiren el buen olor de Cristo.

Oh, Espíritu de luz,
que iluminas el sendero de los que confían en ti,
haz que los consagrados a ti por particular vocación
encaminen sus pasos tras la luminosidad de tus huellas,
y atentos a la voz de tu Palabra, se den a sí mismos a los demás,
discerniendo siempre cómo te manifiestas en los signos de los tiempos.


Oh, Espíritu de Jesús
,
concede a las familias religiosas
el apreciado don de la conversión,
para ser comunidades significativas en tu Iglesia,
expresión de relaciones sólidas y de un diálogo siempre posible,
y maestros y testigos tenaces del encuentro contigo en la oración.



Fabián Martín, agustino recoleto
Casa de formación San Agustín – Las Rozas (Madrid)




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