Jueves de la quinta semana: En la caja negra
10-04-2014 La Palabra
«Si yo me glorificara a mi mismo, mi gloria no valdría nada. El que me glorifica es mi Padre, de quien vosotros decís: "Es nuestro Dios", aunque no lo conocéis. Yo sí lo conozco, y si dijera: "No lo conozco" sería, como vosotros, un embustero; pero yo lo conozco y guardo su palabra».

EVANGELIO
«En aquel tiempo, dijo Jesús a los judíos:v- «Os aseguro: quien guarda mi palabra no sabrá lo que es morir para siempre.» Los judíos le dijeron: - «Ahora vemos claro que estás endemoniado; Abrahán murió, los profetas también, ¿y tú dices: "Quien guarde mi palabra no conocerá lo que es morir para siempre"? ¿Eres tú más que nuestro padre Abrahán, que murió? También los profetas murieron, ¿por quién te tienes?» Jesús contestó: - «Si yo me glorificara a mi mismo, mi gloria no valdría nada. El que me glorifica es mi Padre, de quien vosotros decís: "Es nuestro Dios", aunque no lo conocéis. Yo sí lo conozco, y si dijera: "No lo conozco" sería, como vosotros, un embustero; pero yo lo conozco y guardo su palabra. Abrahán, vuestro padre, saltaba de gozo pensando ver mi día; lo vio, y se llenó de alegría.» Los judíos le dijeron: - «No tienes todavía cincuenta años, ¿y has visto a Abrahán?» Jesús les dijo: - «Os aseguro que antes que naciera Abrahán, existo yo.» Entonces cogieron piedras para tirárselas, pero Jesús se escondió y salió del templo». Jn 8, 51-59

REFLEXIÓN
Volvemos a insistir sobre el tema de la Palabra. No quiero repetirte lo mismo que te dije ayer. Solamente un matiz: el corazón es nuestra “caja negra” donde quedan registradas nuestras vivencias más importantes.  Ojalá la lectura y meditación de la Palabra te proporcione alguna situación que ayude a tu bienestar. Quizá pueda sonar a teórico pero no lo es. Experiméntalo.

Roberto Sayalero Sanz, agustino recoleto. Colegio San Agustín (Valladolid, España)




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