Lunes de la segunda semana: Compasión
17-03-2014 La Palabra
«Sed compasivos como vuestro Padre es compasivo; no juzguéis, y no seréis juzgados; no condenéis, y no seréis condenados; perdonad, y seréis perdonados».

EVANGELIO
«En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:- Sed compasivos como vuestro Padre es compasivo; no juzguéis, y no seréis juzgados; no condenéis, y no seréis condenados; perdonad, y seréis perdonados; dad, y se os dará: os verterán una medida generosa, colmada, remecida, rebosante. La medida que uséis, la usarán con vosotros». Lc 6, 36-38.

REFLEXIÓN


Comenzamos la semana con un evangelio facilísimo de entender, como la mayoría, pero difícil de poner por obra. A diario se nos presentan situaciones en las que bien podríamos poner por obra este texto. Es más, ¿cuántas veces otros lo han aplicado con nosotros? Seguro que bastantes. El corazón no es una cámara acorazada ni nosotros somos una esponja capaz de absorber a los demás pero incapaz de dar, de abrirse sin medir las consecuencias, de hacerlo a cambio de nada. Dios siempre nos rompe los esquemas simplemente porque es bueno, como tantas personas que lo son con nosotros. ¿Por qué no los imitamos y dejamos de ser tan calculadores y exigentes?



Roberto Sayalero Sanz, agustino recoleto. Colegio San Agustín (Valladolid, España)


 




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