Confesión de la misericordia de Dios
19-02-2014 Oraciones
Para San Agustín el recuerdo y el suspiro por Dios es algo más que un fantasma en la memoria, más bien es un motor que impulsa a buscar a Cristo en todo y a todas horas: en el trabajo, en el estudio, en las obligaciones diarias, en la lucha por un mundo más humano y divino, en el que otro, en el frágil.... A Dios se le recuerda actuando, se le ama actuando, se le ora actuando.


Dios mío, que te recuerde.
¡Dios mío!, que te recuerde en acción,
dé gracias y confiese tus misericordias sobre mí.

Que mis huesos se empapen de tu amor y digan:
"Señor, ¿quién semejante a ti?
Rompiste mis ataduras;
que te sacrifique yo un sacrificio de alabanza".

Contaré cómo las rompiste,
y todos los que te adoran dirán cuando lo oigan:
"Bendito sea el Señor en el cielo y en la tierra;
grande y admirable es su nombre
".

(San Agustín, Confesiones 8,1)





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