¡Oh llave de David!
20-12-2013 En 30 segundos
Oh llave de David y cetro de la casa de Israel, que abres y nadie puede cerrar, cierras y nadie puede abrir, ven y libra a los cautivos que viven en tinieblas y sombra de muerte.

La llave y el cetro son signo de poder y dominio. El poder y dominio hoy está en los que manejan grandes capitales, en la ciencia-tecnología, en los que tienen bajo su cargo un arsenal armamentístico, los que tienen bajo su control la comunicación.

Hay llaves que cierran el camino de la educación y la libertad. Hay cetros que generan desequilibrios e injusticias.

Tu llave y tu cetro, Jesús, son de condición distinta: no necesitas llave; tienes abierta siempre tu casa y nos muestras el camino de la libertad y de la alegría. Tu cetro no es expresión de dominio, sino de servicio. “Servir es reinar”.

No nos dejes para que no vivamos en las tinieblas y en sombras de muerte, sino en tu verdad y en tu luz; en tu verdad, para no errar en el camino; en tu luz para caminar por tus senderos.




¿Y tú que opinas?