Oración a Dios en la elección del nuevo Papa
12-03-2013 Oraciones

Oración a Dios en la elección del nuevo Papa

Nuestro buen Dios, que tienes semblante de Padre,
de Hijo y de Soplo de Vida y de Amor,
queremos dirigirte esta oración:

Nadie ignora lo que ha sucedido en estos últimos días,
no en Jerusalén, sino en Roma:
el Papa Benedicto XVI,
a quien tu familia humana está muy agradecida
por su servicio al hombre de hoy,
ha seguido valientemente las huellas de tu Hijo:
“conviene que yo me vaya para que sea el Espíritu
quien nos guíe hasta la verdad plena” (Jn 16,7).

Este acontecimiento nos ha desconcertado,
pero hemos percibido que él no hablaba por su cuenta,
sino que decía y hablaba lo que oía de Ti.

Tras la opción de Benedicto XVI
de entregar libremente su vida a la oración, al estudio y la reflexión
-una vida escondida con Cristo para Dios-,
se ha convocado el encuentro de los cardenales
para invocar al Espíritu y elegir al nuevo sucesor de Pedro.
Una tarea, por cierto, nada fácil.

Y es esto por lo que te pedimos
con toda la fuerza de nuestra pobre fe:
asiste con tu Espíritu Santo
y dispón el ánimo de los cardenales
con la suavidad de tu amor,
para que busquen ante todo acoger el plan
que has trazado desde antiguo sobre la humanidad
por las mediaciones que tú has querido.

Tú, mejor que nadie, sabes que los tiempos
que estamos viviendo no son fáciles,
o al menos así nos parece a esta generación.
Pero nos conforta la firme esperanza
de que todos los tiempos son en Ti tiempo de salvación.

En tu familia más cercana, la Iglesia,
también hay vientos contrarios.
Te rogamos que no dejes que se adormezca
en nuestras conciencias tu presencia en medio de nosotros,
de esta barca que anhela llegar a buen puerto.

Por lo cual, no te pedimos un Papa superhéroe,
sino un hombre de fe profunda,
un enamorado de la humanidad
y un servidor solícito de tu Iglesia.

No te pedimos un Papa
que tenga todas las soluciones ya elaboradas,
sino un oyente de la Palabra
que tenga como criterio de acción tu Evangelio
y como actitud de vida la búsqueda de la verdad;
esa verdad que hace libres a las personas.

Te pedimos no un Papa “superinteligente”,
sino un creyente que se sienta
en camino de aprendizaje a los pies del Maestro.
Te pedimos un Papa que enseñe
con la autoridad del que habla desde la caridad,
desde el diálogo sincero, abierto y trasparente.

Acoge nuestro ruego, Señor de la historia.
No permitas que el relámpago de las muchas cosas importantes
que aparecen ante nuestros ojos,
opaquen el resplandor de lo esencial:
“Tú rostro buscamos, Señor,
no nos esconda tu rostro”.

Señor, en tus manos están nuestras vidas, el mundo, la Iglesia…
Y en tus manos ponemos a los cardenales
para que ofrezcan a la familia humana
el Papa que tú quieres
que cumpla la misión de sucesor de Pedro. Amén.

Fabián Martín, agustino recoleto
Casa de formación San Agustín, Las Rozas (Madrid)




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